Seguramente sería la imagen que adjuntaríamos a la definición de todo un caballero español. Empezamos el 2018 con Fernando Aguilar, el perfecto “gentleman”.

Fernando nunca falla, siempre perfecto, escogiendo los complementos y los detalles adecuados para poder lucir en cada momento el outfit perfecto.

EsPreppy le ha preguntado sobre cuáles son sus secretos, ¿queréis conocerlos?

Entrevista

EsPreppy (EP): ¿Cómo te presentarías a alguien que no haya aún descubierto tu cuenta en Instagram?

Fernando Aguilar (FA): Como una persona emprendedora y humilde pero con ideas y una visión muy clara de lo que quiere, de lo que le gusta y de lo que NO le gusta. Extremadamente curiosa. Adicta a su profesión, al deporte, a la sastrería a medida, el arte y la filosofía. Devota de su familia y del pequeño círculo que le rodea.

EP: ¿Qué es para ti el #preppystyle? ¿Consideras que representa tu forma de vestir / pensar?

FA: El “preppystyle” es un concepto que ha variado enormemente desde su nacimiento en EEUU en los años 50s y 60s en las escuelas preparatorias (las “prep school”) de sus mejores Universidades privadas (la “Ivy League”). Su máximo esplendor se alcanzó en los años 70s y 80s con el surgimiento de marcas como Ralph Lauren, Tommy Hilfiger .  Al principio era la insignia y bandera de todos aquellos “niños buenos”, de “familias bien”. Un paso intermedio entre el adolescente con ambición y el auténtico hombre de negocios. Sin embargo con el paso de los años, ese concepto tan americanizado y con toques tan aniñados fue evolucionando, gernerando toda una amalgama de otras subcategorías más “europeizadas”.

Primero con la francesa Lacoste, (que aunque fue fundada en los años 20, fue en los 80s cuando tuvo mayor explosión).  Por otro lado, marcas europeas mucho más recientes han sabido sumarse a la “bandera preppy” utilizándola como mayor insignia, véase por ejemplo Morris Stockholm, Rose & Bone, o Suit Supply en el norte de Europa, y Harper & Neyer, Silbon, o Scalpers aquí en el Sur de Europa.

Ahora el preppystyle abarca desde el clásico outfit  de “juventudes pepsicola” de mocasines sin calcetín, poleras y jerséis atados al cuello; hasta looks más maduros propio de yuppies u hombres de negocio. Trajes tres piezas, tweeds, la ralla diplomática, maletines y bolsas de viaje de piel, el cuello de camisa mediterráneo (cutaway) o redondeado de trabilla / aguja (“pin collar”) que vuelve desde los años 20 y 30, etc.

EP: Siempre te vemos en tu cuenta con unos looks perfectos. ¿Eres de esos que ya tienes listo tu outfit para el día siguiente antes de irte a dormir?

FA: Es peor aún… para muchas cosas soy un auténtico caos. Sin embargo para otras, extremadamente perfeccionista. El domingo por la noche dejo ordenados y colgados en el armario, el día a día de los trajes de esa semana con sus respectivas camisas. Lo único que improviso dependiendo de mi estado de ánimo son los complementos (gemelos, corbata, pañuelo, guantes, etc.). El abrigo (en invierno) lo cojo en la entrada según veo por la ventana el tiempo que va a hacer esa mañana.

El problema es que como entre semana voy a un ritmo tan acelerado, no puedo permitirme perder tiempo eligiendo traje. Prefiero salir a entrenar. Y luego cuando llego a casa de la oficina (a veces a las tantas) caigo rendido en la cama. Creo que  ese pequeño “toque” obsesivo – compulsivo tengo que corregirlo y relajarlo este 2018.

EP: Leímos el otro día un speech increíble sobre cómo somos los españoles. ¿Ves mucha diferencia con otros gentlemen europeos? ¿Consideras que somos reconocibles cuando viajamos por el mundo?

Según mi humilde opinión, no solo somos fácilmente reconocibles, sino todo un referente. Y es una pena porque aquí no tenemos consciencia de ello.

Por suerte he tenido la oportunidad de vivir algunos años en diferentes países de Europa y me sorprendió increíblemente lo bien considerados que nos tienen en el resto de países. Sobre todo en las zonas de Escandinavia y los países del este.

Los gentleman, o caballeros, del resto de Europa miran muy de cerca a los españoles en todos los sentidos. Sobre todo en los últimos años, España se encuentra en cuanto a moda masculina y estilo de vida, en su época más dorada.

Tal y como decía en el post, el español cae bien en todos los círculos.

Pienso que nos consideran mucho más humildes que los franceses. No tan exagerados y ostentosos como los italianos. Y bastante más simpáticos y naturales que los británicos.

Al igual que nuestros hermanos los portugueses, solemos encajar en cualquier tipo de evento sin esfuerzo. Creo que el español es más animado. Pero el portugués tiene ese toque melancólico y sobrio tan magnético.

Los españoles somos sol, mediterráneo, risas y fiesta. Y los portugueses elegante aíre marino y tristes canciones de “fado” tocadas por el Atlántico. Sin embargo, ambos compartimos esa personalidad tan autocrítica del que sabe que en antaño dominó el mundo y hoy en día no es nadie. Y aún así, lo lleva con esperanza, orgullo y resignación.

Personalmente me gusta no hacer distinciones. Para mí todo es Iberia.

Me gusta centrarme en lo que nos une más que en lo que nos separa. Tengo la concepción del Caballero Íbero, conformada por una amalgama de estilos, acentos y maneras increíblemente rica: la belleza de la sobriedad del caballero de Lisboa, Porto, Galicia, Asturias. El amor por lo clásico del Santanderino, el Toledano, el Rondeño o el Cordobés. El atrevimiento y la osadía del estilo en el caballero Barcelonés, el Malagueño o el Balear. O la chulería y álgida compostura del Madrileño, del Sevillano y del Salmantino.

Por otro lado, y no solo estamos conectados en la forma de vestir, sino también en el estilo de vida. Pero ya no hablo del caballero ibérico, sino de nuestros parientes el Italiano, el Francés del sur y el Griego, etc. Unidos todos dentro de una serie de líneas, rasgos y características estéticas y filosóficas en un espacio sin delimitación geográfica exacta pero que esta compuesto por, lo que denominamos en mi círculo de amigos, socios y clientes: el “toque”. Somos “los últimos hijos del Imperio Romano” (utilizando en las redes el hahstag #spqr).

Es una nueva corriente estética y filosófica (no política), basada en unir mediante la similitud y la correlación de todos ellos los rasgos, estilos de vida y códigos de vestimenta en comunes. De tal manera que los limamos, los identificamos y los llevamos a su máximo exponente con la única premisa de “no forzarlos”. Manteniendo su naturalidad.

La unión del estilo de vida de los estoicos y ascetas (representada hoy día en el “neo-yuppie” u hombre de negocios adicto al trabajo y al éxito profesional). Unida en perfecta armonía y equilibrio con el estilo de vida hedonista, más propio de la escuela epicúrea. Estereotipados por el playboy mediterráneo. El dandy. En definitiva, el bon Vivant.

El equilibrio de ambos, marca la nueva generación. Una generación de jóvenes híper preparados. Jóvenes con ambición, que cuidan día a día las cuatro esferas del nuevo hombre renacentista y humanista: la esfera estética y física, la intelectual, social, cultural y espiritual, y por último la profesional o del comercio. Al final todas ellas se solapan materializando el éxito en todos los aspectos. Acercando el hombre al dios en su eterna búsqueda de la perfección.

Personalmente, creo que ese equilibrio definitivo que ahora rige en ellos de manera constante entre el disfrute de los placeres, en perjuicio del antiguo derroche, y el cumplimiento de una serie de metas físicas y profesionales, ha sido forzadamente impuesto por la natural adaptación al haber atravesar en la última década una de las mayores crisis económicas, políticas y de valores que la historia de la civilización moderna haya visto jamás. Jamás han visto de cerca una guerra (tal y como lo hicieron nuestros mayores), pero conocen situaciones de alta competitividad y supervivencia social, que fuerzan una natural mejora a la hora de elegir maneras, vestuarios, amistades y clientes. Conocen el efecto que causa un buen traje a medida, o un conjunto impecable no solo en el entorno personal, sino en el social y profesional.

EP: ¿Alguna marca con la que te sientas más cómodo para no fallar en un evento?

FA: Para mí la más top a la hora de ir de etiqueta en un evento es la sastrería a medida de Absolute Bespoke a cargo de mis amigos Tommy Laso @tomaslasoargos, Jaime Villanueva @jaimevillanuevaghisleri, Borja Palacios @borja_palacios, Diego Mtz Randulfe @diegorandulfe, y su magnífico equipo.

También es una apuesta segura la sastrería a medida de Scalpers en con la tijera de Borjita Martín Caro en Madrid @borjamartincaro.

Para el día a día mis recomendaciones son las firmas españolas Harper & Neyer, Scalpers y Silbón, y  la holandesa Suit Supply.

Y por ultimo cuando te sientes más gamberro o tienes un acto algo más desenfadado recomiendo Ratpackers firma española recientemente creada por uno de los grandes influencers del país, mi amigo Miguel Thompson @mr.thompson_ y su socio el gurú en marketing y social media Alejandro Villena @alejandrovillena.

Para los zapatos soy bastante exigente. Solamente uso modelos de Valben Collection, Bow Tie, LG y Castellano.

EP: ¿El complemento que nunca falta en tus outfits?

FA: El pantalón de traje de tiro alto, sin cinturón y con trabillas ajustables en la cintura. Creo que es la opción más elegante y atemporal. Es al mismo tiempo sobria y atrevida. Recomiendo llevarlos en cualquier ambiente. Queda especialmente bien con una simple camiseta (incluso rota), o una camisa vaquera desgastada).

EP: ¿Tirantes o cinturón?

FA: Soy un expreso enemigo del cinturón (excepto para los vaqueros). Si un pantalón está hecho a medida. Jamás se caerá. Y si el traje no es a medida y viene con cintas para pasar el cinturón se las arranco yo mismo sistemáticamente y le coso los botones del interior para los tirantes. (es un poco chapuza pero al ir por dentro no se ven).

EP: ¿Norte o sur?

FA: Sur del Sur.

EP: Una ciudad donde vivir…

FA: Florencia.

EP: ¿Cómo descubriste el mundo EsPreppy y qué es lo que te atrae de nosotros?

FA: Lo llevo siguiendo desde hace tanto tiempo que ya ni me acuerdo. Un buen amigo mío salió en uno de los posts, y empecé a seguirlo. Ahora es herramienta de consulta e inspiración casi diaria. La selección es impecable, la estética bien cuidada de cada foto y ese tono lo hace reconocible y lo diferencia del resto de páginas, revistas o plataformas de estilo de vida y moda de caballero. Es todo un referente.

EP: Por último, si deseas comentar algo sobre nuestra web o tienes algún comentario para nuestros seguidores, adelante…

FA: No tengo más que palabras de reconocimiento para el proyecto espreppy.

Estamos hablando de una plataforma diferente. Un blog dirigido a un sector de hombres muy concreto. Es el lugar obligado para comprender y disfrutar al máximo un estilo de vida masculina “hecha por hombres y para hombres” explorado desde diferentes perspectivas y puntos de vista. Espreppy ilumina toda una amalgama de estilos y formas de vestir. De placeres propios de la filosofía del gentleman de hoy día. Recopila de manera abierta y detallada toda aquella característica que rodea la concepción del gentleman.

Un gentleman (o gentil hombre), inicialmente era solamente aquella persona autorizada a despachar con el Rey. Ese concepto derivó en la hidalguía, que con el tiempo evoluciona de tal forma, que se desconecta del estamento nobiliario o cercano a la corona para convertirse en un adjetivo no oficializado al que cualquiera puede acceder.

Pero para poder ser considerado un gentleman, se deben adquirir ciertos atributos. Hoy día, un gentleman es la forma de describir aquel hombre que cuida en detalle todos los aspectos de su vida personal y profesional, de modo que su entorno lo recompensa con dicha categoría por su sola formo de ser, de comportarse, de hablar, de vestir, etc.

En estos tiempos, el gentleman se encuentra en peligro de extinción.

Se trata de una persona que, sin pensarlo ni forzarlo, sabe perfectamente como alagar y crear atracción en todas aquellas personas que interactúan con él. El gentleman abre la puerta a toda dama (Incluso aunque no sea su pareja o la conozca de nada), no se trata de cortejo o atracción sexual, simplemente algo que “se ha de hacer”. El gentleman le cede el sitio a las personas mayores, defiende al débil en situaciones injustas y sabe disfrutar de los placeres del universo en toda su extensión. Su insaciable sed de curiosidad es alimentada por exóticos viajes. El gentleman no quiere dejar de aprender los secretos del mundo, y devora bibliotecas completas con obras y tratados de todo tipo de disciplinas (filosofía, humanismo, física, economía, historia, gastronomía, etc.)

El gentleman tiene un don natural para elegir el vestuario perfecto sea cual sea  el tipo de evento y la ocasión de tal manera que, sin forzarlo y de forma completamente natural, resulta siempre ser el hombre mejor vestido de la sala.

El gentleman tiene una sensibilidad especial para identificar, detectar y disfrutar todas las líneas armónicas del universo. Un paisaje, una persona atractiva, un edificio de arquitectura imposible, una obra de arte o una pieza musical. Tiene el don de saber disfrutar los placeres que le ofrece el mundo por pequeños que estos sean.

El sabor de un buen vino. De un beso lento. El arte de apreciar la evolución derivada de una conversación casual con cualquier persona desconocida, cuando termina derivando en discusiones de alta profundidad, discursos de alto nivel o resoluciones motivadoras.

El gentleman es un individuo que disfruta a todas las esferas del mero hecho de existir y estar vivo. Y tiene propuesto descubrir todos aquellos placeres que se le presentan, sea  de manera fortuita o accidentada.

Espreppy es, en nuestro país, la herramienta y el punto común para todos aquellos gentleman que buscan contenidos de calidad y quieren analizar todas sus formas en su máxima expresión.